Mientras repaso despreocupamente los feeds de mi lista habitual de suscripciones, una nota en particular me llama la atención. El pasado 19 de febrero se constituyó en Beaverton, Oregón la Open Connectivity Foundation (OCF). Coparticipado de socios tecnológicos de la talla de Microsoft, Cisco, General Electric, Qualcomm, entre muchos otros. La iniciativa tiene por objeto, según su carta fundacional “Ayudar a unificar los estándares IoT para que compañías y desarrolladores puedan crear soluciones IoT y dispositivos que trabajen de manera unificada”.

Acostumbrado a pasar con indolencia páginas y más páginas repletas de notas de prensa interesadas, afirmaciones pretenciosas y peregrinas y voluntariosas experiencias tecnológicas, por fin un esfuerzo trascendente y, esperemos que productivo, que supone una promesa real de futuro para la ordenación y normalización de lo que hoy resulta una auténtica torre de babel tecnológica.

El verdadero potencial del desarrollo de la internet de las cosas reside, no tanto en un conjunto de iniciativas particulares más o menos meritorias, sino en la capacidad real de interconexión entre dispositivos de la más diversa naturaleza. Ordenar normalizar y controlar únicamente el flujo de dato y no su origen y/o captación posibilitará, sin duda, una aproximación de las soluciones centradas en el proceso. Este nuevo marco de trabajo permitirá un enfoque horizontal con una despreocupación real de los detalles de cada dispositivo, de sus protocolos y, incluso, su naturaleza. Facilitará, sin duda, la auténtica consolidación del sector en tanto que será posible centrar los esfuerzos de innovación en las propias soluciones y no, como hasta ahora, en la titánica tarea de normalizar un infinito universo de detalles y singularidades.

Con nuestros mejores deseos, esperamos que la iniciativa finalmente prospere y las propuestas del OCF se conviertan en el referente que tanto necesita el sector. Sin duda los éxitos de esta iniciativa serán también la medida del triunfo de una tecnología que, hasta ahora, parece lejos de consolidarse.​

Share This